La legisladora porteña Guadalupe Tagliaferri dialogó con Juan Lehmann en FM Concepto y sostuvo que lo que se quebró en la Ciudad no es un partido sino un modelo de gestión. “Se gestionaba para toda la Ciudad, para resolver los problemas de los porteños, no para dar excusas y grandes titulares, sino para hacer las cosas. Todo eso está roto”, afirmó la exsenadora nacional, y agregó que no hace falta estar en política para notarlo: “Basta con caminar por la Ciudad para ver la basura, las ratas, la gente en situación de calle, la falta de cualquier obra, las personas pidiendo turnos otra vez en forma presencial en los hospitales”. Como ejemplo de ese cambio de método señaló la rotación de culpables en el problema de los residuos: “Empezamos con los cartoneros, después con la gente en calle, después con los gastronómicos, después con el vecino, ahora con el encargado del edificio. Somos todos culpables menos los responsables del gobierno”.
Sobre la Legislatura, Tagliaferri describió un cuerpo con mayor pluralidad y un oficialismo obligado a discutir, aunque advirtió que la agenda que impulsa el PRO es la de La Libertad Avanza, en línea con la intención de Jorge Macri de convertirse en su candidato. Consultada por las diferencias entre ambos espacios, remarcó que en la gestión del PRO “no había una discusión sobre el valor de la humanidad, ni sobre tu orientación sexual”, y que la educación pública siempre fue considerada un pilar. “Yo sigo pensando lo mismo que pensaba hace seis o siete años. En términos de valores, yo resisto todos los archivos”, subrayó, y devolvió la exigencia: “Los que tienen que dar cuenta de su honestidad intelectual son ellos, no yo”.
En materia de transporte y vivienda, la legisladora planteó que la movilidad debe pensarse de manera integral y no reducirse a la línea F, cuya apertura de pliegos volvió a postergarse. “Que me hagas la línea F, pero que la D sea un desastre o que la B se te inunde”, ejemplificó, y reivindicó el rol de metrobuses, bicisendas y colectivos. También cuestionó la respuesta oficial en seguridad: “En lugar de ponerte policías te puso palos con luz, un tótem”. Sobre vivienda, recordó que el gobierno porteño derogó la ley de incentivo al microcentro sin reemplazarla y que los créditos del Instituto de Vivienda ofrecen tasas más altas que las de la banca pública. Frente a eso, detalló los proyectos presentados por su bloque: 25.000 viviendas en terrenos ociosos —los playones ferroviarios de Liniers, Chacarita y Caballito—, la elevación de las vías del tren Sarmiento y una reforma normativa para convertir edificios del microcentro en vivienda.
De cara a 2027, Tagliaferri fue categórica al fijar su posición: “Yo con La Libertad Avanza no estoy, y punto”, dijo, al señalar que no comparte su modelo de país, de democracia ni de Estado, y aclaró que tampoco se identifica con propuestas del kirchnerismo porteño. Aun así, dejó abierta la conversación: “El año que viene, todos aquellos que crean que somos una opción para frenar a La Libertad Avanza en la Ciudad, será cuestión de conversar”. En esa línea planteó una autocrítica sobre la campaña de 2023: “Si hoy estamos pensando quién nos va a acompañar, estamos pensando en la comparación entre los políticos y perdemos el eje, que es seguir hablando con la gente”. Por ahora, dijo, la prioridad es recorrer, escuchar y presentar propuestas concretas, con foco en lo que definió como una ciudad a escala humana: “La mujer víctima de violencia de género, la mamá sin un turno, la mamá con un chico con discapacidad, lo que le pasa a los docentes”.